Como la música instrumental que solo le da al oído esas combinaciones de un lenguaje
compuesto por sonidos, signos que dialogan entre sí, la abstracción no tiene letra ni
pretende la imitación de las formas. En esa prescindencia se ubica el trabajo de Alberto Méndez.
También en la del color, ya que sus tintas son en blanco y negro y en la buena tradición
del grafismo, con la pericia de un calígrafo, compone una sonoridad que encanta.

Laura Isola
2011

© Alberto Mendez. Web: bydstudio.com